Para esa mamá que trabaja fuera de casa...

Para esa mamá que trabaja fuera de casa...

Vida de mamá
Foto: IG @mamakish
Foto: IG @mamakish

 

 

Te veo despertar de nuevo por tercera vez en la madrugada, agotada, desesperada por saber que te quedan un par de horas para descansar.

 

Te veo corriendo en la mañana, terminando la pañalera con tus zapatos en la mano, agarrando la cobija, las llaves, besando a tu esposo y saliendo apurada.

 

Te veo en el auto, escuchando las noticias mientras intentas cantar algo para que tu bebé no llore porque no le gusta ir amarrado en su sillita, te veo intentando arreglarte para que nadie note que otra vez no dormiste nada.

 

Te veo con el corazón apachurrado cuando dejas a tu bebé en la guardería y llora, porque tal vez quería 5 minutos más contigo y tienes que irte ya, porque sabes que no puedes tener más retardos.

 

Te veo agendando citas por las mañanas para poder irte a tu hora en las tardes, pidiéndole a tu compañera de trabajo que te cubra en el evento del próximo jueves porque tienes una junta en la escuela y como nunca has ido a ninguna, te pidieron no faltar.

 

Te veo comiendo frente a la computadora para entregar el reporte que a tu jefe le urge hoy, te veo desesperada, porque son las 5 de la tarde y ya has terminado pero no te puedes ir, porque tienes que cumplir hasta las 6, porque así es el horario.

 

Te veo esforzándote por continuar con la lactancia, pidiendo permiso de ir a extraer tu leche y cargando luncheras que al salir irán llenas con el alimento de tu bebé.

 

Te veo preocupada y con miedo por pedir permiso de ir a la junta, porque eres mamá y tienes que salir de la oficina para atender a tus hijos.

 

Te veo salir corriendo, haciendo como que no te importan las miradas de los compañeros que creen que tienes beneficios porque sales a tu hora, que dicen que ellos también quieren ser mamá para salir temprano.

 

Te veo manejar hasta tu casa más de una hora porque es la hora pico del tráfico, esperando que tu bebé no rompa en llanto en cualquier momento, porque no podrás consolarlo.

 

Te veo queriendo dormir de inmediato, pero aún faltan tantas cosas que hacer: bañar al bebé, dormirlo, cocinar la comida del día siguiente, arreglar la pañalera, terminar algún pendiente de la oficina, cenar con el esposo, ver algo para descansar la mente y por fin dormir, esperando que por hoy tu bebé te de al menos 4 horas de sueño corrido.

 

Te veo odiar tu trabajo porque preferirías estar con tu bebé, pero tu familia necesita ese dinero, también te veo amarlo, porque te hace sentir bien y a veces son momentos contigo misma que no cambiarías.

 

Te veo porque yo soy como tú y sé cuánto te esfuerzas por tu familia, sé que no es fácil cargar con la culpa de estar tanto tiempo lejos de tu bebé, pero todo lo que haces es para darle una mejor vida, y eso te hace maravillosa.


 

Inspirado en un texto de Leslie Means.

Silvia Ruiz
Última actualización: Jue, 08/02/2018 - 20:32
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