Mamá: Convertirme en mamá me hizo amarte todavía más.

Vida de mamá
Foto: Jo Price Photography
Foto: Jo Price Photography

Mucho me han dicho que aprendemos a ser mamás sólo con la experiencia. Que cuando nos nace un hijo, nos nace la capacidad de ser madres. Sin embargo, yo aprendí a ser mamá al verla a ella. 

 

Mamá, yo aprendí a llenar de amor incondicional a mis hijos al crecer sintiendo tu inagotable amor por mí. 

 

Yo soy lo que soy ahora, porque tras cada caída, tú me levantabas del suelo, me limpiabas las rodillas y me hacías volver a esa bicicleta.

 

Yo aprendí a nunca quedarme callada cuando no lo deseaba, porque tú me enseñaste siempre que mi voz importaba.

 

Yo creo en mí misma, porque cuando llegué triste de la escuela ese día, tú me enseñaste que ser diferente era algo bueno y que si yo lo abrazaba me llevaría muy lejos.

 

Yo hoy tengo una sólida capacidad de amar, porque en la mesa de mi casa, tú sabías hacer sentir a cada uno de tus hijos que eran importantes y que siempre había un lugar asignado para cada uno de ellos.

 

Yo creo en la belleza de tener un trabajo que nos llene de vida los días y no que nos quite vida a los años, porque te vi trabajar con tanta pasión.

 

Mi naturaleza era guardármelo todo. Cuando era niña y me quedaba enfrascada en mis dolores implotando hacia dentro y  sin hablar, tú con paciencia me motivabas a decir lo que sentía. Por eso hoy soy capaz de hablar de mis emociones y ser asertiva con pedir lo que en realidad necesito.

 

Yo intento levantar a otras mujeres en lugar de usar sus inseguridades para avanzar sobre ellas, porque mi mamá me enseño que nada nos hace más fuertes que cuando las mujeres se cuidan entre sí.

Yo aprendí a reír, a cultivar y a disfrutar de la compañía de los amigos, porque crecí viéndote cuidar con esfuerzo tus relaciones con tus amigas del alma y llenando tu jardín de amistades con raíces.

 

Yo soy lo que soy gracias a ti, Mamá.

 

Ojalá que la vida sea amable y me deje muchos años para disfrutarte.

Ojalá me dé el regalo de saberte feliz, sana y tranquila mientras te permite, ahora con calma, recoger y disfrutar los frutos de tantos años de nunca parar, del constante hacer, producir y crear. 

 

Ojalá la vida sea buena y me conceda el deseo de verte deleitarte, de gozar a pierna suelta las maravillas que con tanto ímpetu y esfuerzo sembraste y cosechaste en tu vida. -Feliz día de las madres. Te mereces un millón de felicidades.

 

 

Por Sandy Bleiberg
Sáb, 05/09/2020 - 22:49