Mamá, por favor desaste el chongo de vez en cuando

Mamá, por favor desaste el chongo de vez en cuando

Vida de mamá
foto: Instagram/lifeinpics
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No tiene que ver, solamente, con una cuestión de belleza,  tiene que ver con el amor propio y con hacer lo que se te venga en gana, por lo menos, cada tanto.
Puedes "sacarte el chongo" subiéndote a un avión con diez amigas, destino Rio de Janeiro, y tomarte una caiporoska en la playa todas las tardes.
También puede ser dejando a tus niños en la casa de los abuelos para vivir una noche romántica y dormir hasta el mediodía sin remordimientos.
Sacarte el chongo también es tomarte un taxi cuando te da flojera caminar o irte al cine sola con un balde de palomitas entre las piernas.
Es decir que no, cuando tienes ganas de decir que no, y también es ponerte linda, mirarte al espejo y que te guste la imagen que te devuelve.
Es encontrar en qué eres buena y mostrarlo, y aprender a descubrir tus fortalezas y no sólo mirar tus debilidades. 

 mama

foto: Instagram/lifeinpics

Todas somos buenas en algo, todas tenemos algo lindo que mostrar y de lo que estar orgullosas.
Soltarte el chongo es dejar de cambiarte la raya del pelo escondiendo las canas y, de una vez por todas, pasar por la peluquería para taparlas. Nunca hay suficiente tiempo, ¿no?

Pues búscalo y haz lo que tengas que hacer.
Es comerte ese combo de Mc Donald´s sin pudor, con la misma pasión que se lo come tu hijo.
Es es mostrar las piernas, si las quiers mostrar; y clavarte un escote, si se te da la gana.

Es un poco burlarte de la mirada ajena. Cómo pesa, a veces, lo que puedan pensar los demás. Tanto pesa que puede llegar a cortarte las alas, y hacerte pedir la ensalada, por ejemplo, cuando lo que quires, en realidad, es la hamburguesa con papas.
Pero soltarte el chongo  también es encerrarte en el baño con auriculares puestos para pintarte las uñas,  compartir una botella de vino cuando, por fin, las criaturas se entregaron al sueño. Saber que es posible sacarse el chongo adentro de casa es, como mínimo, un alivio.


Un chongo, en sí mismo, es mucho más que una mata de pelo amontonado, desordenado y atrapado en una gomita. Hay mucho más que pelo atrapado ahí.
Hay deseos que se postergan, hay necesidades que nunca tiene tiempo de satisfacer, hay sueños que no trabajamos por cumplir
.

En un chongo se amontona pelo pero también tensiones, angustias y miedos. Deshacerte de ese rodete, de vez en cuando, es mucho más que soltarte el pelo. Es animarte, es pensar un poco más en ti, es reírte a carcajadas y es tomarte un recreo. Es descomprimir.

No digo que la vida se transforme en un viva la pepa, pero el problema de no soltarte el chongo nunca, es que un día vas a estallar porque tu hijo volcó un vaso, y todo lo comprimido va a volar por las aires -como el vaso- en forma de bomba atómica.
Hoy te propongo que empieces a poner en práctica el #MeSacoElRodete, con cosas pequeñas o grandes, lo que tengas a tu alcance. Sueltate  el pelo, revolotea la melena.

Por ti, por ellos, por todos. La vida es mucho más linda sin ataduras. Las del pelo, las de la mente y las del alma también.

Mechi Manrique de Life in pics blog para Naran Xadul
 
@lifeinpics_blog  
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Última actualización: Jue, 02/01/2018 - 15:37
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