Los niños pequeños no comparten, y eso está bien 

Vida de mamá
Foto IG: sheridaningalls
Foto IG: sheridaningalls

Cuántas veces nos vemos en el parque, en una fiesta infantil o a la salida de la escuela exigiendo a nuestros hijos que compartan sus juguetes o sus galletas. Cuántas veces hemos volteado a ver feo a la mamá que no le dice nada a sus hijos porque no quieren compartir y lanzamos una frase acerca de la importancia de ésto a nuestro pequeño con afán de que le llegue más a la señora de al lado. 

 

Cuando queremos que compartan, queremos que sean justos y generosos, pero enseñarles haciendo lo contrario con ellos, no está bien. Ellos apenas están comprendiendo estos conceptos, están en proceso de ponerse en los zapatos de otros para aprender qué hacer cuando hay una situación que no es justa. 

 

Hacer que los niños se bajen de su bici, a la que apenas se han subido 5 minutos, para que otro niño de unas vueltas mientras él tiene una gran lección de valores, es muy cruel. 

 

Quitarle su muñeca favorita a tu hija para que una niña extraña en el parque juegue con ella mientras tu hija se queda llorando porque no entiende qué es lo que está pasando, no le va a enseñar nada más.

 

Que un niño no quiera compartir no es falta de educación, tampoco es que sea una mala persona, es parte de su desarrollo, es una etapa en la que está aprendiendo el proceso de conocer valores como justicia y empatía. 

 

En lugar de obligar a nuestros niños a compartir, tenemos que enseñarles a respetar lo que es de los demás, a esperar, a tomar turnos y a jugar en equipo. Pero deben hacerlo cuando estén preparados. 

 

Enséñale acerca de la importancia y los beneficios de compartir, por ejemplo un juego más divertido, la oportunidad de hacer nuevos amigos y hacer cosas diferentes al compartir con otros niños. 

 

Nunca lo obligues, siempre pregúntale si quiere hacerlo y si está listo lo hará. Jamás le quites las cosas de sus manos, ni lo dejes sin nada. 

 

Con el tiempo esta etapa se resolverá en lo que aprenden estas cosas tan importantes, pero mientras tanto, evita castigarlos, trata de ayudarlos a encontrar una solución y confía en que están en medio de un aprendizaje que el día de mañana les ayudará a tener mejores relaciones sociales, sanas y empáticas. 

Silvia Ruiz
Última actualización: Mar, 11/12/2019 - 16:08