Los días no tan buenos de ser mamá

Vida de mamá
Foto: IG @mamaporsorpresa
Foto: IG @mamaporsorpresa

Hay días no tan buenos, por llamarlos así. Salir de la cama parece una misión imposible y no hay motivos suficientes para darte un empujón. 

 

Son días en los que ves el cielo gris aunque haya salido el sol, y todos los vasos que se te cruzan por el camino parecen medio vacíos. 

 

Aquellos en los que no puedes escuchar ni ponerle atención a tus hijos, y la paciencia se declara inexistente. Muchas veces lloras sin razón aparente, y aunque sabes bien que tienes todo en este mundo para ser feliz, sientes que de alguna forma se te ha escapado. 

 

En esos días, el espejo te devuelve una imagen extraña, ajena, casi irreconocible. Eres tú pero no te encuentras. 

 

En esos días, recuerda, que eres una mujer increíble, fuerte y valiente. Que el simple hecho de dedicar tu vida a esos pequeños que te dicen “mamá” te convierte en una superheroína. Que los malos ratos son sólo eso, pasajeros. 

 

Levántate y encuentra motivación. Respira hondo y concéntrate en lo importante. Intenta dejar ir todo aquello que te pesa y te estorba, y si no lo logras, simplemente asúmelo y acéptalo. Tómate el tiempo que sea necesario para procesar tus sentimientos. 

 

Piensa que esos días son necesarios para contrastar los días más felices y emocionantes en el otro lado de la moneda. Para poder medir mejor las cosas buenas y agradecer por ellas. 

 

La vida no es blanca o negra, más bien está repleta de grises matices. Abrázala, disfrútala, y por sobre todas las cosas, vívela.

Por Andrea Jaime
Mié, 01/29/2020 - 10:23