Al final del día no quiero que nadie me toque, algo que las mamás sufrimos y se llama “overtouched”

Al final del día no quiero que nadie me toque, algo que las mamás sufrimos y se llama “overtouched”

Vida de mamá
Foto IG: chasingthesummerfields
Foto IG: chasingthesummerfields

Seguramente te ha pasado que al final del día te sientes muy cansada y abrumada, pero hay algo en especial que no toleras y es que te toquen. Es normal y a muchas nos pasa, se llama overtouched.

 

Yo también pensaba que era la peor mamá cuando en las noches, terriblemente cansada por la rutina con mi bebé, no soportaba que me tocaran. En especial cuando amamantaba en la madrugada y las manitas de mi hija comenzaban a jugar con mi otro seno.

 

O cuando mi esposo llegaba y tenía muchas ganas de estar con él, platicar y acurrucarnos en el sillón, pero en realidad lo que quería era espacio para mí, sin que nadie me tocara.

 

Me sentía la peor hasta que descubrí que no era la única. Pensaba que era una mala persona pero en realidad no lo soy, soy humana y después de pasar todo el día amamantando y abrazando a alguien hasta en el baño, es normal que en un punto del día mi cuerpo y mi mente gritara por su espacio.

 

Esto se llama Overtouched o touch out, y es un síndrome común entre las mamás, sólo que nadie hablaba de eso.

 

En español podría traducirse como sobretocada, y es cuando te sientes sobrepasada después de cuidar a tu bebé todo el día. No significa que no te toquen literalmente, sino que tu cuerpo está llegando al límite y necesitas un tiempo fuera, es un cansancio no sólo físico sino también mental.

 

Pero hay formas de evitar llegar a este estado siempre, porque no sólo eres mamá, también eres una persona con gustos y necesidades más allá de las responsabilidades.

 

Necesitas darte tu tiempo. Encontrar un momento en tu caótica vida para ti y verlo como algo crucial para funcionar como mamá y como pareja. Pues sin esto tus niveles de estrés podrían causarte otros problemas y al final del día, vivirás la maternidad al límite.

 

Acepta la ayuda que te ofrezcan y pídela cuando la necesites. Ya sea para las labores de tu casa, para cuidar a tu bebé un rato en lo que haces ejercicio, para salir a caminar con alguien, para tomar un café, para leer un libro un rato o una revista, para bañarte.

 

Tómate tu tiempo, es algo muy positivo y esto no significa que quieres menos a tu bebé, no eres egoísta, ni egocéntrica, si tú no estás bien, nada en tu sistema familiar estará bien, así que date tus momentos para que la próxima vez que tu esposo pase su brazo sobre tu hombro para abrazarte no sientas que quieres salir de ahí corriendo.

 

Silvia Ruiz
Última actualización: Mié, 03/13/2019 - 21:59
Recibe los mejores consejos Para una crianza feliz