Abuelos tóxicos, cómo reconocerlos 

Vida de mamá
Foto IG: mamaporsorpresa
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No todas las historias con los abuelos son de color de rosa, aunque nos cueste trabajo reconocerlo, es importante decirlo: existen los abuelos tóxicos y no le hacen ningún bien a nadie. 

 

Especialmente cuando tienen bajo su cuidado a nuestros hijos mientras nosotras salimos a trabajar o los recogen después de la escuela y pasan con ellos todas las tardes. 

 

Es importante reconocer cuando tus papás o tus suegros son manipuladores, controladores o muy egoístas, pues podrían hacer más daño que bien a los pequeños. 

 

Cómo reconocerlos: 

 

  1. No reconocen haber tenido errores cuando criaron. Tal vez digas que eso no es importante, pero habla de que esa persona no es capaz de reconocer que cometió errores, mucho menos aprendió de ellos, y seguirá haciendo lo mismo que hizo cuando fue papá pero ahora como abuelo. 

 

  1. Creen que tienen el derecho de estar con sus nietos sólo cuando ellos lo desean, y si no es posible, te acusarán de que usas al pequeño para lastimarlos, exigirán tiempo con sus nietos a pesar de tu voluntad y serán capaces hasta de poner en contra a los demás miembros de la familia aún cuando tú ya has puesto límites. 

 

  1. Sufren mucho, especialmente cuando algo que no les gusta está sucediendo. Es decir, se hacen las víctimas. Son personas que tienen el ego infladísimo y que cuando algo no es como ellos quieren, manipulan a los demás para que así sea, de lo contrario se “enferman”, toman todo como una ofensa y aunque tratan de que nadie se entere, lo hacen con toda la intención de preocupar y conseguir que todo se haga como ellos quieren. 

 

  1. Quieren comprar el amor de sus nietos con cosas. Está bien que consientan a los niños, que les hagan regalitos, pero cuando esto se vuelve mayor y un problema es cuando comienzan a hacerlo de forma exagerada, cuando quieren darles el regalo más grande de todos, cuando a pesar de que tú ya les has dicho que no, lo siguen haciendo o compran cosas sin consultarte antes como una mascota o un iphone para el niño. Todo se agradece, pero cuando lo hacen a pesar de que has puesto límites no es sano. 

 

  1. Usan la culpa y la manipulación para tener lo que quieren. Si tus papás algunas vez te soltaron las frases de: “sólo tienes una madre”, “he sacrificado todo por ti”, o el clásico “ni te molestes en venir a mi funeral”, quiere decir que es manipulador y que probablemente lo será con sus nietos.

 

  1. Quieren meterse en todas las decisiones de crianza, como si fueran papás. Está bien recibir consejos de ellos o de pronto hacerles alguna consulta si tienes dudas, pero de ahí a que ellos decidan qué guardería, si tu hijo debe ser castigado o no, si es mejor que coman papillas antes de los 6 meses, o incluso decirte qué nombre le debes poner a tu bebé, sobrepasa todos los límites sanos, pues no saben ocupar su lugar de abuelos. 

 

  1. Juegan a los favoritos con los niños, esto no sólo es abuso emocional para los niños, también puede dañar su autoestima y generar una mala relación entre primos. Porque un abuelo que juega a ver quién se gana ser el favorito esa semana, los compara y los juzga, no puede traer nada bueno. 

 

  1. Quieren ser los abuelos favoritos. Otro tipo de toxicidad familiar es no reconocer que hay otros familiares que también pueden ser amados. Cuando un abuelo compite contra el otro, dándole los regalos más grandes, siendo permisivos, queriendo que las fiestas importantes siempre sean en su casa. 

 

  1. Minimizan tu rol como papá y te dicen constantemente que ellos son mejores “papás” que tú, porque en su casa sí cenan, en su casa se bañan sin llorar, en su casa no hacen berrinches, por lo tanto minimizan todo tu trabajo, lo critican y te hacen sentir peor. Esta persona es tan tóxica que te pone a dudar de ti mismo, incluso cuando lo dicen de la forma más dulce. Lee bien, no importa lo que ellos piensen, tu hijo no estará en ningún otro lado mejor, no importa las comodidades que ellos puedan ofrecer, el amor incondicional, los cuidados y la protección que tú le das no se compara. 

 

Lo mismo sucede cuando contradicen tus límites, al darles dulces a los niños cuando les pides que no lo hagan, cuando tú dices que no y ellos dicen que sí. 
 

Muchas de las cosas, como que consientan de más a los niños o les den dulces a escondidas no son razón suficiente para dejar de ver a los abuelos, pero si algo te está sobrepasando y es una situación con la que tú, como papá, ya no te sientes cómodo, es importante que hables y pongas límites, que les digas con toda la sinceridad del mundo que lo que están haciendo no está beneficiando al niño y necesitas que dejen de hacerlo. 

 

Porque no es nada fácil cortar relación con los abuelos, mucho menos cuando ellos son parte importante de la familia, pero si después de todo siguen siendo tóxicos, y hacen sentir mal a tus hijos, limita el contacto. 

 

Silvia Ruiz
Última actualización: Mar, 09/10/2019 - 21:53
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