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En esta temporada de frío. ¿Sabías que las bacterias intestinales protegen a tus hijos de sufrir infecciones?

Publicado: 2 de Febrero 2018
Alimentación y sueño
Foto: IG @sheridaningalls
Foto: IG @sheridaningalls

Estamos acostumbradas a proteger a nuestros hijos del frío con las mismas herramientas: chamarras, vitaminas, comida calientita, cobijas extra para dormir, bufanda y guantes para salir de casa. Sin embargo, hay una solución para protegerlos a la que deberíamos de prestar más atención.

Es una solución que no se queda solamente en la superficie  protegiendo a nuestros hijos, sino que entra en su organismo y los protege desde dentro (intestino, cerebro, boca) hasta afuera (piel). 

La solución a la que me refiero son las bacterias intestinales: suena curioso porque estamos acostumbradas a pensar que las bacterias únicamente dañan a nuestros hijos, pero no es así. Son las encargadas también de combatir con otras bacterias y mantener a nuestros hijos sanos y fuertes.

Cada persona va desarrollando sus propias bacterias que lo protegen, incluso desde que nacen y reciben algunas de la mamá (cuando pasan por el canal del parto y con la continua alimentación de la leche que les damos). Cuando van creciendo su ambiente va definiendo las bacterias que tendrán en su cuerpo: ¿dónde vivimos? ¿tenemos mascotas? ¿qué comemos?

Todo lo anterior va introduciendo distintas bacterias a nuestro cuerpo y estas se adaptaran a nosotros para vivir dentro de distintas partes de nuestro organismo. 

¿Cómo podemos tomar un papel activo en el desarrollo de las bacterias intestinales de nuestros hijos? Todo está en incluir en su alimentación cotidiana productos que balanceen y mantengan bacterias y microbios positivos en ellos. Podemos pensar en frutas y verduras, pero también en lácteos.

Los yogurts Danone, por ejemplo, se producen fermentando leche y realmente añadiendo bacterias probióticas: es decir bacterias vivas que vivirán en nuestro cuerpo. Es como si cada cucharada de Danone fuera una nave espacial que viene habitada por microbios y bacterias preparadas para mudarse a nuestro cuerpo, vivir en él y protegernos. 

Todas estas bacterias nos ayudarán a evitar enfermedades, infecciones, gripas y malestares. Así que añadamos esta herramienta más a la protección de nuestros hijos: una alimentación sana que contenga productos con probióticos. En especial en estas épocas de frío donde estamos más expuestos a nuestro ambiente. 

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