Tengo dos años. Pero no soy terrible

Tengo dos años. Pero no soy terrible

Crianza consciente
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Tan sólo a veces me siento frustrado, confundido y abrumado. Tan sólo a veces lo único que necesito  es un abrazo.

Hoy me levanté y quise vestirme solo, pero me dijeron

"No, no tenemos tiempo para eso, déjame yo hacerlo".  Esto me entristeció. 

Luego mi enorme curiosidad  me hizo querer alimentarme yo solito para el desayuno, pero mi mamá me gritó: "NO, NO, estás haciendo demasiado mugrero , yo te doy".

Esto me hizo sentir frustrado.

Luego quise jugar con mis bloques pero me dijeron "no, no así no se hace, se hace así ..."  Decidí que ya no quería jugar con bloques. Quería jugar con una muñeca que alguien más tenía, así que la tomé. Me gritaron: "¡No, no hagas eso! Tienes que compartir.

No estoy seguro de lo que hice, pero me entristeció. Entonces lloré. Quería un abrazo pero nadie me lo dio, tan sólo me dijiste: Ya deja de llorar, estás bien, vete  a jugar".

Tengo 2 años. Nadie me deja vestirme o comer por mí mismo, nadie me deja mover mi propio cuerpo o ir  a donde se  me antoja.

 

Sin embargo, esperan que sepa cómo compartir, "escuchar" o "esperar un minuto".

Esperan que sepa qué decir y cómo actuar o manejar mis emociones.

Se espera que me quede quieto o que sepa que si tiro algo, podría romperse ... Pero, NO, la verdad es que aún sé estas cosas. 

No tengo permitido practicar mis habilidades de caminar, empujar, jalar, abotonar, escalar, correr, lanzar o hacer cosas que sé que puedo hacer.

Cosas que me interesan, me alimentan y me dan curiosidad, estas son las cosas que NO tengo permitido hacer. 

Tengo 2 años.  Pero no soy terrible ... Tan sólo  estoy frustrado. nervioso, abrumado y confundido.

Y tus gritos sólo me hacer sentir peor.

Tan sólo a veces necesito un abrazo.

Consuelo Hernandez
Última actualización: Dom, 04/08/2018 - 08:58
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