La clave de la crianza no es resolverles todo a los hijos, es enseñarles a hacerlo por sí solos

La clave de la crianza no es resolverles todo a los hijos, es enseñarles a hacerlo por sí solos

Crianza consciente
Foto IG: maskina11
Foto IG: maskina11

¿Te has preguntado cómo sería tu vida si tus papás no te hubieran aventado solita a la alberca, si no te hubieran animado a subirte a un escenario, o si tu mamá no te hubiera presionado para que aprendieras a lavar solita tu ropa?

 

Los papás tenemos una labor que realizamos casi de manera instintiva, y es enseñarles a nuestros hijos a hacer las cosas por sí solos, aunque a veces intervenimos en mucho para ayudar, la finalidad siempre es enseñarles a ser autónomos.

 

Esa es la clave, y comienza desde que tienen 2 ó 3 años, cuando quieren ponerse solitos la ropa, cuando logran subirse a un sillón o cuando se quieren peinar sin ayuda, esas son señales de que tu hijo está buscando su autonomía y sería muy peligroso cortarles las ganas de hacerlo.

 

En ese momento entran a prueba tus obsesiones compulsivas por querer controlar todo y tu melanconlía de saber que tu hijo en menos de lo que esperas ya no necesitará tanto de ti, pero son sumamente importantes para que logre descubrirse a sí mismo, expresar su individualidad y lograr un sentido de independencia, aunque se encuentren con pequeños conflictos en el proceso.

 

La mejor forma de lograr que un niño sea cada día más independiente, de acuerdo con Healthy Children Org, es estableciendo rutinas que le ayuden a saber qué esperar del momento.

Por ejemplo en la mañana al despertar hay que lavarse los dientes, vestirse y peinarse, mientras que en la noche toca bañarse, cepillarse los dientes y leer un cuento. Con estos pasos a seguir, los niños empezarán a hacer algunos solos, como lavarse los dientes o ponerse la pijama, poco a poco.

 

A partir de los 4 años los niños buscan su propia independencia, comienzan a formar amistades, aprenden reglas en los juegos más difíciles y empiezan a desarrollar destrezas que les ayudarán toda su vida.

 

Asígnale responsabilidades pequeñas, como poner la mesa, recoger sus juguetes, alimentar a las mascotas, colocar la ropa sucia en el cesto o llevar sus calcetines doblados a su cajón.

 

Déjalo que se vista solo, a lo mejor les tomará más del doble que te tomaría a ti cambiarlo, pero es un tiempo bien empleado porque la independencia viene después de la práctica y tú eres el guía. Si quieres que se concentre sólo en eso, déjale la ropa lista después del baño.

 

Los pequeños pasos que vaya dando, celébralos y dile que ha hecho un trabajo excelente, pero siempre déjale claro que cualquier cosa que necesite puede pedir ayuda.

 

Fuente: Healthy Children Org

Silvia Ruiz
Última actualización: Sáb, 04/13/2019 - 07:39
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