Por qué las mamás cansadas siempre escogemos dormirnos tarde.

Por qué las mamás cansadas siempre escogemos dormirnos tarde.

Vida de mamá
Foto: IG @eliana_montoya
Foto: IG @eliana_montoya

Cuando la noche llega, cuando mis hijos  por fin han cerrado sus grandes ojos.

 Y la casa se llena de silencio y se dejan de escuchar lloridos, gritos y el “mamaaaá” que nunca falla.

En ese momento me siento sumamente cansada. Mi cuerpo pide a gritos un poco de descanso, sin embargo no me acuesto a dormir y me quedo despierta.

Es cuando puedo escoger entre dormir o tener un tiempo de tranquilidad para mí.

Y la mayoría de la veces, termino por escoger permanecer despierta un rato.

¿Por qué? Porque soy mamá, y ese momento al final del día es el único espacio que tengo en todo el día.

No hay niños despiertos, no hay caos, sólo yo y mis pensamientos.

Y camino de puntitas saboreando el único momento del día en que mi casa está mágicamente en silencio.

Y entro sin hacer ruido al cuarto de mis hijos y me quedo unos minutos admirando su perfección.

–¿Cómo pude crear algo tan perfecto y hermoso? –Me pregunto maravillada.

Y agradezco por esos niños ruidosos y perfectos que aún están dormidos.

Aprovecho para meditar, para pensar, para leer y  para agradecer.

Y en la calma es cuando valoro el ruido.

Ese pequeño regalo que me doy a mí misma, me hace toda la diferencia en mi día.

Me da claridad, paciencia y salud mental.

 

Y cuando al día siguiente oigo los ruidos de niños pequeños bajándose de la cama o –gritando: “mamá”.

Yo estoy más que lista para recibirlos.

 

Porque gracias a que tuve mi momento especial, puedo estar mejor para ellos.

 

Sé que mañana estaré cansada, pero las mamás siempre estamos cansadas.

 

Pero mis hijos crecerán y se que en el futuro tendré mucho tiempo para volver a dormir y reponer esas horas de sueño.

Inspirado en un texto de Jorrey Varney

Sandy Bleiberg
Última actualización: Jue, 07/19/2018 - 11:32