¿Yo? ¿Una mamá sobreprotectora?… Hoy me sorprendo y me encanta la mamá que soy.

¿Yo? ¿Una mamá sobreprotectora?… Hoy me sorprendo y me encanta la mamá que soy.

Vida de mamá

Siempre pensé que cuando fuera mamá sería muy aprensiva, pensamiento que no comentaba, aunque todo mundo creía lo mismo que yo por mi forma de ser. 

PERO te descubres a ti mismo cuando vives lo que jamás pensaste que vivirías y decides aprender.

Como ya saben, soy mamá de una preemie de 27.4 semanas de gestación (casi 7 meses), después de T R E M E N D A experiencia, todo mundo pensaba que protegería demás a mi bebé, una mamá sobreprotectora se quedaría corta. 

 mama

PERO no, increíblemente no. TOMÉ LA DECISIÓN de no ser una mamá sobreprotectora, aquí las razones:

  1. Mi situación no me lo permitía, estaba en terapia intensiva, en una torre distinta a la de mi bebé y no podía levantarme de la cama.
  2. Tenía que recuperarme y estabilizarme, mi bebé necesitaba una mamá sana.
  3. Estaba en las mejores manos, doctores y enfermeras especializadas.
  4. Tenía a su papá cerca de ella todos los días.
  5. Mi bebé me había demostrado que era más fuerte que yo (la fuerza no se mide por el tamaño de una persona).
  6. Mi bebé me enseñó a confiar en ella durante los 75 días que estuvo en el hospital.
  7. Disfrutar día a día, sin historias en la cabeza, sin el “podría pasar”.
  8. Yo, como su mamá tenía que mostrarle la manera de ver y actuar en el mundo: entrona, fuerte, segura de si misma… una chingona.


Creo firmemente que como papás influimos mucho en la formación del carácter de nuestros hijos, cierto o no…por si acaso, es importante que eduquemos niños fuertes que miren pa’ delante, sin lamentarse, aceptando y disfrutando su increíble vida.

En mi caso, busco que mi bebé después de lo que vivió no lo vea como algo malo, como una pesadilla, al contrario, que tenga presente que aunque fue tan pequeña fue muy fuerte, que puede y podrá con todo lo que se proponga en esta vida.

Somos el espejo de nuestros pequeños, cuando nos paramos frente a uno hay que sonreír, afrontar la realidad, disfrutar y darle pa’ delante.

Por Ana Molinar Trujillo para Naran Xadul
 
Me convertí en mamá cuando mi preemie, Amaia, nació de 27.4 semanas de gestación, una esposa feliz, con una gran familia muégano. Comunicóloga de profesión con trayectoria en marketing y ahora Directora de la Fundación Preemies México. 
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Última actualización: Mié, 02/07/2018 - 17:01